El dominio web viene a ser el nombre de tu web y se compone por el nombre de dominio y su extensión. Por ejemplo, DigitalTip es el nombre de dominio de esta página y la extensión .net. El dominio y su extensión forman la dirección que habrá que poner en un navegador para acceder a tu web, por ejemplo digitaltip.net

Disponer de un dominio web propio es el primer paso para crear una página web desde cero y no es nada difícil de hacer, puedes contratarlo ahora mismo en cualquier registrador de dominio y fácilmente los encontrarás desde 10€ al año e incluso menos con ofertas de primer año. Te dejo a continuación una lista de algunos registradores que puedes utilizar:

  • Ionos – ionos.es
  • GoDaddy – godaddy.com/es-es
  • Arsys – arsys.es
  • Hostinger – hostinger.es

El proceso de compra de un dominio web lleva los siguientes pasos:

1. Encuentra un dominio libre

Entra en la web de un proveedor de dominio. Generalmente en la home de estas páginas sueles encontrar una formulario de búsqueda donde puedes escribir el nombre de dominio que quieres y comprobar si está ya contratado.

Si el dominio que deseas está ya ocupado generalmente te suelen mostrar alternativas. Por ejemplo, si buscaste digitaltip.net te informarían de que ese dominio y te ofrecerían otras extensiones del dominio que estén libres.

Una vez encuentras tu dominio libre podrás seguir el proceso de contratación desde la misma web.

2. Espera a la propagación del dominio web

El tiempo de propagación de un dominio web es aproximadamente de 24 horas. Este es el tiempo que se necesita para que el nuevo nombre de dominio que has creado se propague por los servidores distribuidos en el mundo.

Cuando un usuario escribe tu dominio en su navegador y pulse intro la solicitud para encontrar tu página web viaja a través de muchos servidores que enrutan la llamada hasta el servidor donde está alojada tu web. Si la solicitud llega a buen puerto es porque la solicitud es evaluada por servidores DNS que tienen el listado total o parcial de los dominios existentes y saben en qué lugar se encuentra ese dominio registrado, pudiendo por tanto enrutar la llamada correctamente.

Cuando se crea un dominio nuevo tiene que propagarse por estos servidores de dominio, sino la solicitud no puede ser resuelta y tu navegador devolverá un error. Esto explica que durante la propagación de tu nuevo dominio web, puedas observar en algunos momentos que cuando lo consultas desde tu portatil por ejemplo el navegador te muestra que no está disponible y, sin embargo, sí que puedes acceder a él desde el móvil.

3. Apunta tu dominio web a tu servidor web.

Mientras que la metáfora de dominio web como dirección postal en una ciudad nos ayuda a entender lo que es un dominio, los dominios no están tan atados a las direcciones físicas como las direcciones postales a las calles y edificios. En internet tu puedes elegir libremente dónde quieres tener tu espacio web, es decir, en qué servidor vas a poner tu web. Incluso, cuando tu web ya está creada puedes querer moverla de servidor por cualquier motivo y esto no quiere decir que tengas que cambiar el nombre de tu dominio web. Sin embargo, cuando te mudas de casa en una ciudad sí que tienes que comunicar a los demás una nueva dirección postal para que te encuentren en la gran ciudad.

Un dominio web no simplemente es un nombre de dominio y una extensión, sino que contiene también una serie de registros que dan información valiosa de ese dominio que el resto de servidores de internet pueden necesitar consultar para canalizar las peticiones sobre tu dominio. Por ejemplo, uno de estos registros es el registro A, el registro A indica la dirección IP donde se resuelve el dominio, es decir la dirección de tu espacio web. Aunque no sea del todo cierto, la dirección IP es lo más parecido a una dirección física en internet. Por esto necesitarás saber la dirección IP del servidor que hospeda tu página web para apuntar tu dominio web correctamente contra tu servidor. Igualmente, si cambiases la web de sitio deberías actualizar el registro A de tu DNS para que apunte a tu nuevo servidor.

Conclusión

Como ves comprar un dominio nuevo ni es caro ni es complejo. Eso sí deberás tener presente que gestiones como cambiar la web de servidor o contratar un nuevo servidor de correo electrónico para ese dominio puede requerir hacer cambios en los registros DNS de tu dominio y recuerda que esos cambios no se propagan inmediatamente y puede que tengas que esperar unas horas para ver el resultado.